El fin



El fin




El mundo se cubre por una sombra mas negra que la muerte. Mas allá de las diminutas cabezas, el cielo se ha roto, y las nubes se arremolinan dominadas por un viento huracanado. Se hace un silencio atronador y de repente la gente corre despavorida, sin saber de qué huyen. Gritos y espantos inútiles, alaridos desgarradores. Luego una desorbitada explosión se expande hasta el infinito. La tierra se sacude y acto seguido cruje bajo los pies de un anciano indefenso que, horrorizado ve como el enorme tajo serpentea hasta perderse en el horizonte, alejándole de su casa. De pronto la otra mitad se hunde formando una gigantesca bola de polvo y virutas de fuego. No hay nadie a su alrededor, tan solo una niebla tétrica y asfixiante. El viejo anda descalzo sobre los restos del mundo, sin plantearse qué ha pasado, sin embargo intuye que ha llegado el fin. Entonces ya derrotado, se acomoda en una piedra rocosa, y se encoje en posición fetal, alargando el brazo derecho con la mano desplegada. Acomoda la cabeza sobre la otra mano y recuerda las palabras de su madre, cuando él preguntó por la muerte:

Madre, ¿qué es la muerte?

La muerte es el fin; es cuando todo acaba para las personas.

Y, ¿cuándo sabré que ha llegado el momento?

No te preocupes por eso mi niño; pues Dios estará allí para darte la mano..

Otra estruendosa explosión no fue capaz de despertar del profundo sueño a aquel pobre hombre; tampoco al resto de la humanidad.

2 comentarios:

  1. Jo, me has dejado sin palabras. Un relato cargado de mensaje y muy bien construido.
    ¡Enhorabuena!

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